Arquitectura bizantina: Origen y Características

Daniela Diana

Arquitectura bizantina

El Imperio Bizantino tenía su capital en Bizancio (ahora Estambul – Turquía), un nombre que precedió al nombre de Constantinopla, en honor del emperador romano Constantino, quien lo fundó como la segunda sede del Imperio Romano, mientras llegaba a su decadencia.

Después de la caída de Roma, Constantinopla fue la ciudad más grande del mundo durante cuatrocientos años y fue la capital del imperio que perduró durante un milenio, entre los siglos V y XV, mientras que Europa occidental vivió durante la Edad Media.

La arquitectura bizantina se caracteriza fuertemente por mosaicos vidriados e íconos, que eran pinturas sagradas generalmente hechas en madera. El estilo bizantino también presentaba técnicas de construcción innovadoras para la época, especialmente aquellas destinadas a construir cúpulas, que surgieron alrededor del siglo VI.

El mosaico fue un tipo de arte muy extendido en el Imperio Bizantino, principalmente durante el reinado del emperador Justiniano del 526 al 565. Las imágenes del mosaico se formaron a partir de pequeñas piezas de piedra de colores, pegadas a las paredes.

Como gran parte de la arquitectura antigua, la arquitectura bizantina también se caracterizó por obras de naturaleza religiosa. Y la Catedral de Santa Sofía se ha convertido en el mayor símbolo de este estilo arquitectónico. Otros ejemplos de las primeras obras bizantinas son la basílica de San Juan y la basílica de los santos Sergio y Baco.

El edificio de la Catedral de Santa Sofía es el resultado de la unión de los diversos estilos de las grandes construcciones romanas. La estructura se asemeja a una basílica romana, con una forma rectangular. Además de su dimensión, su gran cúpula central, que se usa aquí por primera vez, se convierte en una de las atracciones más impresionantes y se erige como un símbolo importante de la arquitectura bizantina. Cuatro arcos forman un cuadrado que soporta colgantes de bóvedas esféricas, que, a su vez, sostienen la inmensa cúpula. La base de esta cúpula está vacía por cuarenta ventanas arqueadas que permiten que entre la luz, dando luz a la estructura y ofreciendo la ilusión de un halo celestial.